MADRID: MIEDO AL ÉBOLA

MADRID: MIEDO AL ÉBOLA

El viernes 10 de octubre coordiné un taller de Psicodrama en la Facultad de Psicología de la UNED en Madrid. Pocos días antes, el Ébola había infectado por primera vez fuera de África a Teresa Romero.

Durante el taller propuse realizar un sociodrama*. Surgieron varios temas. Es tema más elegido fue el del Ébola. Había un subgrupo de personas que se resistían a tocar temas trágicos y lo expresaron explícitamente. Tras reflexionar unos segundos acepté trabajar la representación de una escena sobre el virus. Me dije a mi mismo que tendría mucho cuidado con las personas que no querían tragedias.

Lo que se representó fue una escena en la cual, la epidemia se había extendido y matado a muchas personas. En ella, una estaba por ser diagnosticada tras un contacto con un infectado, otra persona estaba ya diagnosticada y una tercera en estado grave. También aparecían dos significados políticos en los acontecimientos en los medios de comunicación en Madrid.

Tras en desarrollo de la escena,  en la fase de compartir lo vivido, yo expresé el dolor de no poder abrazar a los enfermos, de no poder romper la barrera entre los dos universos: enfermos y sanos. Algunas cosas más rondaban por mi cabeza y solo mas tarde fui claramente consciente de ellas. El teléfono móvil aparecía en mi mente como la única forma de comunicación. Simultáneamente me preguntaba una y otra vez, si el virus no viajaría con las ondas. De este detalle del teléfono solo fui plenamente consciente después, cuando me encontré con mi miedo.

También sentí y compartí que no siendo de Madrid sino de Pamplona  a 400 kilómetros de Madrid), me sentía a salvo. Me sentía en un estado diferente de los demás participantes del taller, que eran de Madrid. Me reí de mí argucia cuando tuve en cuenta que el virus había llegado a Madrid desde otro continente.

Al día siguiente, sábado, estaba desayunando en el famoso Café Gijón. Sus mesas son de mármol. Toqué el mármol de la mía por parte inferior: era lisa, no estaba tallada. Estaba recordando la película “La Colmena” en la cual los personajes que están en ese café, tocan la mesa por su parte inferior sienten que hay algo tallado, le dan la vuelta y descubren sobrecogidos que han estado tomando café sobre lápidas de cementerio reconvertidas a mesas.

Súbitamente todo me encajó. La víspera del taller, jueves, había paseado por Gran Vía. Allí alguien tocaba un instrumento junto a un cartel. En él yo leí: Pido por los muertos… Cuando me acerqué, comprobé que la palabra, aunque empezaba por “m”, no era “muertos”. Cerca de allí, la noche tras el taller ojeaba un libro de fotos. Una imagen de un niño recién nacido profusamente adornado con blondas y blanco, me hizo ver el cadáver de un niño, como sé que se arreglan en algunas culturas. El pie de página me aclaró que era un recién nacido que iba a ser entregado a los padres. En su momento pensé que esas dos experiencias mías obedecían excesivamente a razones personales.

Tras tocar las lápidas del Café Gijón, se iluminó un significado conjunto e hice mas consciente mi miedo. pensé acerca de mi miedo , como parte de un miedo  mayor.

El domingo en el Rastro, alguien hacía que le protegieran bien una espada que estaba comprando: “no sea que nos tengan que llevar al hospital y nos cojamos algo”. Pensé que mi miedo era parte del miedo inconsciente con el que estaba Madrid. Y toda España.

Miedo inconsciente, pero miedo, que nos quita alegría de vivir.  A veces lo más individual es lo más universal.

                                                 Goyo Armañanzas Ros, Pamplona 14 de octubre de 2014

e-mail: go@gruposyorganizaciones.com

______________________________________________________________

*Sociodrama: representación a modo de escena teatral de una escena en base a la necesidad de un grupo y siguiendo las indicaciones de este.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.