¿Y CÓMO SALGO DE ESTO?

maltrato

MOBBING

Escucho tu pregunta: “sí, pero ¿qué puedo hacer?”.

De esto no se sale fácilmente. Por ello me siento un tanto impotente al tratar de responder a tu pregunta. Lo intentaré, de todos modos.

No es necesario ser un acosado o una víctima del mobbing con todas sus características para estar viviendo este tipo de relaciones. Cualquier persona con una buena actitud, podrá entender lo que te pasa y compartir cosas parecidas que ella ha vivido. Intenta compartir lo que estás viviendo con un amigo o alguien cercano. Encontrarás apoyo y seguridad.

Una de las cuestiones que puede estar haciendo que la situación persista, puede ser la dificultad en aceptar los elementos de odio y envidia por parte del acosador. No importa que además haya amor y cariño por parte de éste. Una cosa no quita a la otra. Los elementos de amor te pueden hacer negar la parte de odio por parte de quien te acosa. También es posible que estés en la situación en la que, no habiendo amor, es tu necesidad de ser amad@ la que lo imagina.

En el capítulo “De la camaradería al mobbing”, he hablado de Francisco. Tengo la impresión de que lo que ha impedido a Francisco romper sus lazos con su acosadora, es la imposibilidad de aceptar que ella le  envidia profundamente, le odia. Han tenido una carrera paralela, han trabajado hombro con hombro, han crecido juntos, han obtenido éxito juntos. Y, en un momento dado, aparece el odio y la envidia, y el panorama cambia completamente. Francisco no puede aceptar que su socia ya no sea su socia, su apoyo. Debe aceptar que es su enemiga que le odia y que por cada paso en que él crece, ella sufre. Las leyes de la relación han cambiado. Antes era: yo crezco = crecemos y disfrutamos los dos. Ahora es: yo crezco = tú sufres y te sientes empequeñecida.

Muchas sociedades empresariales y negocios familiares evolucionan con esta pauta. Acaban con un acoso por parte del socio más débil, más incapaz, hacia el que tiene más recursos. Y éste, de alguna forma, decide pagar por su éxito soportando agresiones y maltrato. Porque para algunos emprendedores el éxito es difícil de asumir. Entonces el socio que acosa cumple dos funciones hacia el acosado. Por una parte le castiga por el éxito que éste tiene. Por otra oculta dicho éxito cara a la sociedad: el éxito es de los socios, de la empresa total.

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